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Circuito oscilante – resonante.

HIPÓTESIS DE TRABAJO ¿Por qué funciona la Acupirámide? Damos la posibilidad que lo sea por uno o varios de los motivos que exponemos a continuación):
1.- Todo cuerpo situado en el espacio tiene un centro de gravedad donde acumula todas las fuerzas existente, sean naturales y artificiales. Lugar que en la pirámide normal está en el centro de la base y a un tercio de la altura que, es donde al estar sentado una persona sobre una banqueta, queda situada la base de la columna vertebral.
1.- Todo cuerpo situado en el espacio tiene un centro de gravedad donde acumula todas las fuerzas existente, sean naturales y artificiales. Lugar que en la pirámide normal está en el centro de la base y a un tercio de la altura que, es donde al estar sentado una persona sobre una banqueta, queda situada la base de la columna vertebral.

PASO A EXPLICAR EL PÁRRAFO 5: CIRCUITO OSCILANTE – RESONANTE:
Un circuito oscilante en electrónica está formado por un condensador y una bobina, pasa a ser resonante con una determinada longitud de onda y frecuencia cuando su resistencia es “0” y la deja pasar, dejando sin la posibilidad de entrar a ninguna otra. Esto se puede modificar a voluntad si cambiamos la capacidad del condensador o la impedancia de la bobina, con esto sintonizamos distintas emisoras portadoras de diferente información y nivel de energía.
Basado en este principio, y otorgando la función de condensador a la ACUPIRÁMIDE BIOENERGÉTICA (como lo hacen algunos estudiosos con las pirámides tradicionales) y la de bobina a un conductor, este representado por el ACUPRESOR, que pasa a ser una “Antena” o “Captador”. Hemos construido un receptáculo que recibe una longitud de onda de muy baja frecuencia y por ende portadora de alta energía.
Cambiando el tipo de “Antena” sea en forma o número de componentes, recibimos distinto tipo de energía y/o potencia, lo mismo ocurre cambiando las medidas de la pirámide, esto nos lleva a estudiar las diferentes posibilidades de investigación que se nos abre. Lo mismo ocurre con los distintos modelos de soportes y cantidad de ACUPRESORES. Posiblemente haya que encontrar una relación de estos con patologías determinadas, dado que el tipo de Ondas de Forma que reciben emiten, son diferentes.

SOBRE LAS RESONANCIAS:
La resonancia se encuentra en todo lo manifestado en la Naturaleza.
A nivel atómico, se sabe que los electrones forman una nube alrededor del núcleo, pero siguiendo determinados orbitales energéticamente definidos. Para que un electrón salte de su orbital a otro nivel superior, es preciso que reciba un quantum de energía de una frecuencia concreta, que será la única que admita la partícula para pasar de un nivel a otro. Por el contrario, cuando cae de un determinado nivel a otro inferior, emite una dosis de energía de esa misma frecuencia inferior ¿podríamos relacionar esto con el comienzo de algo patológico que empieza en lo molecular, pasando a lo celular y terminando en lo orgánico?
Esta frecuencia atómica necesaria es la llamada “frecuencia resonante”. Los átomos y las moléculas tienen frecuencias resonantes determinadas, lo que significa que sólo serán excitadas por energías de las características vibratorias precisas.
Existe una relación energética que coordina las funciones electroquimicofisiológicas y las hormonales, así como la estructura del campo físico a nivel celular. Es, en la alteración entre estos donde fundamentalmente tienen sus orígenes la enfermedad. Pero que estos se ven alterados previamente por influencias de desequilibrios emocionales y otros.

TEORÍA APLICADA EN PERSONAS VOLUNTARIAS:
Aunque de momento no existe aparatología para medir lo que está aconteciendo en el interior de la ACUPIRÁMIDE BIOENERGÉTICA, si hemos observado lo que ocurría en su momento y sigue ocurriendo en la actualidad cuando una persona voluntariamente accede someterse a su influencia. Vemos que sienten movimientos internos en forma de cosquilleos, distensiones musculares, relajamiento, ausencia de dolores, eliminación del estrés, mucho calor interno (a veces con mucha transpiración), mucha tranquilidad, relajación y paz interna, en muy raras ocasiones un frío intenso, viendo por nuestra parte que sus cuadros patológicos van remitiendo.

                                                                                                                                                                                   Mario Gil Sánchez

 

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