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Estudios de Electrosensibilidad II realizado por el Ingeniero de Telecomunicaciones, Alberto Cela.

D. Alberto Cela Criado. Ingeniero en telecomunicaciones con padecimiento de Electro-sensibilidad. Es quien hace las pruebas y remite este primer estudio-informe sobre su persona, comentando las mejoras que le aporta la utilización de la Acupirámide y diversos soportes y antenas, obteniendo una mejoría en su calidad de vida.

Informe que nos pasa:
Resultados de las pruebas realizadas con el sistema instrumental de Mario Gil que voy detallando. Luego paso a una segunda fase de pruebas, que ya relataré.

FASE 1 (Aproximadamente los 2 primeros meses).
El balance global de estos dos primeros meses de prueba, es positivo.

Antes de empezar las pruebas ya había mejorado mucho mi calidad de vida, desde estar completamente desahuciado de la vida social y laboral, a poder asesorar a otras personas en su recuperación y a través de mi experiencia y trabajo desde hace unos diez años y exponiéndome para ello a los campos electromagnéticos que me hacen enfermar, con el fin de ayudarles a que no les pase lo que a mí.

En 1999, comencé a padecer los síntomas de la hipersensibilidad electromagnética tras vivir muchos años relativamente cerca de antenas de telefonía, así como de una subestación eléctrica, aunque como posteriormente descubrí, lo que más me estaba afectando era el uso a diario de ordenadores con las antiguas pantallas de tubo de rayos catódicos (las que se venden ahora son planas), así como un aparentemente inofensivo enchufe y sus cables asociados situados a pocos centímetros del cabecero de la cama. Después acudí durante un tiempo a la medicina alopática y no encontré solución alguna. Una de las primeras cosas que hice después para empezar a recuperarme fue acudir a doctores especializados en medicina natural, y en concreto de la terapia de Biorresonancia, que consiste básicamente en descargar la radiación acumulada en el cuerpo, entre otras cosas, notando un alivio siempre parcial de mis síntomas.

Poco a poco fui buscando y encontrando soluciones dentro de la medicina natural, por carecer de efectos secundarios, encontrando que lo primero para mejorar es dejar de intoxicarse, y por tanto, acondicionar mi casa y lugar de trabajo para que estén tan libres como sea posible de radiaciones electromagnéticas y ambientales. En segundo lugar, prestando mucha atención a lo que comemos, bebemos y respiramos. Dejé de tomar aquellos alimentos que más intolerancias me estaban provocando, entre ellos, el trigo y los lácteos. En tercer lugar, desintoxicando a fondo mi organismo, y especialmente de metales pesados como el mercurio, plomo y cadmio. Por último, reforzando mi sistema inmune con suplementos a base de propóleo, probióticos, y prebióticos, reishi, etc.

Por otra parte, hoy en día me siguen afectando bastante el ordenador cada vez que lo uso y a pesar de tenerlo muy adaptado a mi hipersensibilidad, por lo que siempre he seguido investigando nuevas técnicas, terapias y productos que me lleven a la remisión completa de mi problema.

A finales de Mayo del 2017 comienzo las pruebas con el sistema de instrumentales de Mario Gil (Acupirámide Bioenergética modelo 7N, diversos soportes y antenas), pudiendo comprobar de manera clara y notoria que el Penta reforzado colocado en la mesilla de noche mientras duermo contribuye a que tenga una mejor calidad de sueño desde el primer día. Más concretamente, he tenido un sueño más profundo y reparador, así como una disminución en el dolor en la zona del plexo solar al levantarme, después de haber utilizado el ordenador (y estado expuesto a sus campos electromagnéticos) el día anterior. Por otra parte, durante unos días, he estado expuesto a las vibraciones que emite el Penta, el MegAgua más Loqi, mientras estoy dentro de la casa, y al MegAcupresor otros días mientras salgo fuera, comprobando una disminución significativa de mis síntomas habituales de hipersensibilidad electromagnética (cansancio, dolor de cabeza, irritabilidad, congestión nasal, problemas cognitivos, bajadas de defensas del sistema inmune, etc.). Además, he estado bebiendo a diario agua energizada por el MegAcupresor y el conjunto formado por el MegAgua más Loqi alternativamente, notando una mejora en su sabor (y supongo que también en su estructura). También he estado expuesto a dos sesiones por día dentro de la Acupirámide modelo 7N, notando a lo largo de las primeras dos semanas y media un dolor elevado y opresión en la zona del hígado y abdomen pero soportables, y muy similares a los que tenía cuando estaba utilizando el ordenador, y que van remitiendo al finalizar cada una de las sesiones. Tras el primer mes y medio de pruebas dentro de la Acupirámide, el dolor-opresión que siento disminuye hasta un nivel de leve a moderado mientras dura la exposición.

Después de las sesiones de Acupirámide, me aplico el Loqi, o el MegAcupresor en los puntos donde notaba más dolor (abdomen e hígado), comprobando que no se me quitaba aparentemente nada, hasta que después de las 6 primeras semanas aproximadamente, el dolor dejó de manifestarse en esos puntos, no siendo necesarios volver a utilizarlos.

Sigo notando síntomas de electrosensibilidad durante y después del ordenador, aunque aparentemente algo más bajos de lo habitual en mí, y a pesar de tener cerca del cuerpo en todo momento el Penta y el MegAgua más Loqi.

He comprobado que me empiezo a cansar menos cuando viajo en trasporte público (exposición a radiaciones electromagnéticas de altas y bajas frecuencias); y al final casi de esta primera fase de pruebas ya me he podido exponer brevemente al Wifi de un teléfono móvil de una persona que me acompañaba, dentro de un establecimiento de restauración, sin que tenga que alejarme para evitarlo; y notando que el dolor de cabeza, problemas cognitivos, irritabilidad, y otros síntomas de mi hipersensibilidad a las radiaciones no ionizantes que me son insoportables para mí, dejan de molestarme.

Además voy viendo que puedo pasear por zonas con alta densidad de campos electromagnéticos por antenas de telefonía móvil, donde antes notaba muchos síntomas de mi electro-hipersensibilidad (dolores de cabeza, arritmias, dificultades para concentrarme, cansancio, etc.). Cuando he llevado puesto el MegAcucolgante he comprobado también cierta protección frente a los campos electromagnéticos, pero aparentemente menos efectiva que con los otros captadores.

En agradecimiento a Mario Gil por dejarme probar dichos instrumentales, es por lo que escribo este pequeño informe y que lo pueda exponer donde necesite hacerlo.

Gracias a ti Alberto, si investigadores de este tema lo probasen, probablemente menos personas sufririan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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