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Una más de gatos o animales y su tic.

Buenos días Mario, hace tiempo que quería contarte el caso de los dos gatitos de mi hermana Fernanda pero he esperado casi un año para estar segura de lo que pensamos ambas. Fernanda tiene dos, gato y gata. El gato tiene dos o tres veces al año ataques epilépticos que le suponen un verdadero palo al cuerpo. Pues bien, cada vez que tiene uno, quiere estar bajo la Acupirámide, por lo menos durante 10 días es clarísimo, literalmente no quiere salir de ahí. Es más, el ataque le solía dejar un tic casi permanente que le impedía el descanso. Este  tic ha desaparecido. En la última visita a la veterinaria, mi hermana se lo contó y ella le contestó que estaba  claro que el gato  percibía algo que le aportara la Acupirámide.
El otro caso es el de la gata, no hay quien la saque de la Acupirámide, hay veces que está el día entero, menos la noche. Y en ocasiones, los dos se ponen delante como retándose para ver quien se coloca, porque los demás, incluida mi madre, también se pone.

Ana N.

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