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Sistema solar y planeta eléctrico. Cuerpo eléctrico.

La Bioelectricidad como expresión de la materia viviente.
T. Henry Moray: “La electricidad lo es todo y todo es electricidad.”
Marie Corelli: La vida es una infinita e inteligente interacción de energías electromagnéticas trasportadas por sustancias químicas.
Dr.F.K.Bellokossy: Toda forma de vida (plantas y animales) existimos y respondemos al campo magnético de la Tierra.
En 1910, Albert Einstein dijo que el aire de la montaña de Davos tenía propiedades curativas y estas lo son debidas a la electricidad del aire.
Estudios realizados en el siglo XX demostraron que cuando el aire tiene una carga eléctrica positiva (iones +) producen efectos desestabilizadores en nuestra la salud, en cambio, cuando son más las cargas negativas (iones -) favorece la relajación, el sistema inmunológico y todo el organismo en general.
En un día normal y fuera del alcance de las instalaciones eléctricas artificiales, el campo eléctrico sobre la superficie de la tierra toma valores que van de 100V/m a 300 V/m. Durante una tormenta puede alcanzar 10 y hasta 20 kV/m. La Tierra crea un campo magnético estático que dependiendo del lugar , así es su intensidad.

Se ha experimentado con plantas y animales en una atmósfera sin cargas eléctricas y se demostró que la electricidad estática es necesaria para la vida, pues las plantas no se desarrollaron y algunos animales fallecieron en poco tiempo.
Los seres vivos, plantas y animales, son de estructuras bioeléctricas. Toda célula viva se comporta como un dipolo pues, la asimetría de sus cargas hace que el interior celular sea negativo respecto al exterior. Existe una diferencia de potencial entre su núcleo y membrana. Se sabe que las células de los seres vivos, poseen elementos oscilatorios que se encuentran en los cromosomas del núcleo celular y en los condriolos de las condriomas o mitocondrias del citoplasma celular.

Se viene observando que cada célula se comporta como un CIRCUITO OSCILANTE RESONANTE, esto es, como un emisor – receptor de radio frecuencia capaz de recibir emisiones codificadas en frecuencias electromagnéticas y longitudes de ondas, pero también de emitirlas.
Las dos cosas lo hace gracias a la oscilación de los elementos vibratorios anteriormente dichos: Cromosomas y Condriolos, que oscilan en una serie de códigos de frecuencias determinados al parecer por el cerebro y los códigos genéticos.
Aquel cuerpo que esté cargado eléctricamente, tiene en su alrededor un campo dónde es posible detectar su influencia y este se llama “campo eléctrico”. Al iniciarse el movimiento de cargas, con el flujo de corriente aparece un campo magnético.

Hay una Bioelectricidad corporal. La Bioenergía activa la memoria celular.
Si según la Física, la energía calorífica o térmica es la que se desprende del paso de una corriente por una resistencia ¿De donde sale la temperatura de +/ – 37º C del cuerpo humano? Sino, del paso de “Una” corriente vital Tierra – Cielo y/o viceversa, que al hacerlo a través de la resistencia que opone el cuerpo, se convierte en Bioenergía, creando con eso la Vida.
En la atmósfera (ionosfera) se encuentra el plasma que genera una frecuencia vibratoria.
La Resonancia SHUMANN, es la que crea la naturaleza y que este científico alemán descubrió que se daba por el sistema de – tierra – aire – ionosfera – y se denomina con el nombre de: Onda Transversal Magnética o Resonancia Shumann.
Una vez descubierta esta y comprobado su frecuencia de 7,8 Hz por segundo, se vio que era la misma que las ondas cerebrales en el estado alfa. Y que si estas ondas naturales se alteran, en los seres vivos se producen modificaciones que llevan a sufrir patologías en muchos casos, y que estas, se restablecen aplicando a las personas la frecuencia de 7,8 Hz.

Estudios científicos han demostrado que la actividad de la mente en la frecuencia Alfa (de 7,5 a 13 Hz.) está asociada con la relajación, tranquilidad, el descanso, la inspiración, la creatividad, el aprendizaje, la memoria, la percepción subjetiva y otros fenómenos. Del mismo modo, las ondas cerebrales Theta (de 13 a 28 Hz.) están relacionadas con niveles profundos de meditación, concentración y potencialmente con un aprendizaje más elevado y con el incremento ponderable de las habilidades de evocación de la memoria.
El planeta con su atmósfera es lo más parecido a un circuito eléctrico ¿cerrado?
¿Estará dentro de otros circuitos eléctricos del sistema solar, de la galaxia y del universo? Hay una circulación eléctrica en sentido vertical entre la tierra y la ionosfera (¿el Cielo?) de unos 1.800 Amperios. La resistencia de la atmósfera es de unos 200 ohmios. La capacidad de .25 Faradios y el potencial en voltios es de entre los 200.000 y 400.000. Todo esto, está sujeto a diversa actividades y posiblemente, la más importante sea la actividad solar y se modifica con las manchas solares.
Si hay una actividad eléctrica, por consiguiente, hay un campo magnético. Si en los cuerpos existen corrientes eléctricas que son detectables hoy con aparatología (véase EEG- ECG- EMG), por lo tanto, los cuerpos generan campos magnéticos. Como sabemos por la ciencia, el planeta tiene un campo magnético, por consiguiente existe una corriente eléctrica, si esto es así ¿Cómo no nos va a afectar en la salud cualquiera de ellos, si se altera en relación a nosotros?

Desde el suelo y en vertical hay un voltaje de unos 100 voltios/m.
Me pregunto ¿se ha investigado? Qué relación puede tener esto con la altura de la persona pues, su altura sería una variante de unos de los valores, en este caso el voltaje (V), una persona que mida 1,60 m. tendrá una diferencia de potencial entre la cabeza y los pies de 160v. La que mida 1,80 m. su diferencia de potencial es de 180v. Esta medida y en relación con su resistencia interna (R) dará por su cuerpo un paso de corriente (I), que estando la persona sana, será de una medida X y si está enferma, lo será de otra.
Desde este punto de vista y si esto se investiga y se comprueba que es así, entonces, modificando algunos de estos parámetros R-V-I se podrá restablecer la salud perdida. Hay que llegar a saber cuales de estos parámetros son más fáciles de modificar, de momento entiendo que es la resistencia interna.
Al igual que existe un “circuito cerrado” de agua en la Naturaleza pues, esta sube y luego cae, también sucede lo mismo en lo eléctrico y este revierte en forma de rayos atmosféricos, entre otros, o sea, cargas eléctricas que suben y que bajan, ambos necesarios para la vida. A mí no me cabe duda de que esta corriente en vertical (además de otras) fluye por diferentes cauces y uno de ellos, es a través de los cuerpos humanos. El mejor o peor fluir de esta corriente en nosotros va en relación directa con la salud física, bioenergética, mental e incluso la Espiritual. Se descubrirán otras nuevas frecuencias (u otras formas diferentes) que nos pongan en contacto más directo con la Naturaleza humana y por qué no, con la “Divina” ¡Tiempo al tiempo!
Mario Gil Sánchez

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